La Gran Vía se ha transformado en un auténtico río verde lleno de música, alegría y tradición.
Más de 600 gaiteros y 1.000 participantes desfilaron al ritmo de la cultura celta, llenando el corazón de Madrid con el espíritu de Irlanda.
Desde el eco de las gaitas hasta los vibrantes pasos de baile, cada momento fue una explosión de energía y color. La Plaza de España y Callao se convirtieron en epicentros de celebración, con conciertos gratuitos y actuaciones inolvidables.
La fiesta de San Patricio, celebrada en diversas partes del mundo y hoy en la Gran Vía de Madrid, no solo es un homenaje a la cultura irlandesa y sus tradiciones, sino también un tributo a uno de sus símbolos más emblemáticos: la cerveza.
San Patricio y la cerveza han estado históricamente ligados a través de las reuniones sociales que giran en torno a esta bebida. Durante la festividad, pubs y celebraciones callejeras suelen estar llenos de jarras de cerveza, teñidas incluso de verde como símbolo del espíritu festivo. Este consumo se asocia a la herencia irlandesa y a la alegría que caracteriza la fecha, convirtiendo a la cerveza en el elemento perfecto para unir a las personas en un brindis comunitario.
En Madrid, las celebraciones no se quedaron atrás, reflejando esa conexión con la cerveza en los eventos organizados alrededor de la música, el desfile y las reuniones sociales.
Una oportunidad única para mezclar culturas y tradiciones, compartiendo una cerveza como símbolo de amistad y celebración.